PaúlPoiret

A principios del siglo XX el modisto francés mas importante de la época de preguerra coincide con los movimientos de reforma en su aversión contra el corsé, aunque no especialmente por razones de salud, Poiret tenía la determinación de renovar la moda desde un punto de vista puramente estético. Los vestidos de Poiret caían sobre el cuerpo de la mujer de tal modo que le proporcionaban libertad de movimientos. Su corte recuerda al estilo Imperio de principios de siglo XIX, ropas no entalladas que se ceñían bajo el pecho, desde donde el vestido parecía deslizarse hasta el suelo. Esto resulto sorprendente en una época en la que se destacaba mucho la cintura. A Poiret le encantaban las tunicas, l introdujo los pantalones de odalisca, diseño la falda trabada, utilizo el corte del kimono en abrigos y chaquetas y empezando por su elegante esposa Denise, vistió la cabeza de la mujer con el turbante. Este tipo de ornamentación para la cabeza también fue muy revolucionario en una época en la que la ultima moda eran los sombreros recargados y abundantes decorados que prevalecieron hasta la primera Guerra Mundial. El Influjo oriental en los diseños de Poiret es inconfundible y les confiere una nueva femineidad sensual. Poiret fue el primer diseñador que utilizó un catálogo de modas para mostrar sus creaciones individualmente.
En 1908, encargó al dibujante Paul Iribe la ilustración de “Les robes de Paul Poiret”, una publicación de carácter promocional con sus propuestas. Paul Iribe trabajó posteriormente para otros diseñadores con mejor estrella que Poiret, como Coco Chanel o Jeanne Lanvin. Un momento de esplendor para la moda, la joyería y las artes decorativas en general, que culminaría con la aparición del Art Déco.